ANDRÉS BAUTISTA OCULTÓ MÁS DE MIL MILLONES DE PESOS, INCURRIÓ EN LAVADO Y POSEE UN PATRIMONIO QUE NO PUEDE JUSTIFICAR

La exhaustiva investigación sobre los sobornos pagados por Odebrecht en el país que durante más de un año desarrolló un equipo de fiscales de carrera permitió establecer que el exsenador y expresidente del Senado de la República, Porfirio Andrés Bautista García, no consignó en sus declaraciones juradas de patrimonio, cuentas bancarias y otros bienes en los que mediante estas pesquisas se encontraron rastros del enriquecimiento ilícito por más de mil millones de pesos que intentó ocultar.

Igualmente, en la acusación presentada por el Ministerio Público contra Bautista García, se demuestra que, además de recibir sobornos pagados por la constructora brasileña y, de paso, blanquear dinero ilícito, el imputado Porfirio, se enriqueció ilícitamente mientras ejerció sus funciones como senador por la provincia Espaillat desde el año 1998 hasta el 2006.

En su primera declaración jurada de bienes como funcionario público, de fecha 30 de mayo de 2003, el imputado Bautista García presentó un balance negativo de bienes patrimoniales. En el mismo orden, declaró que, para esa fecha, el patrimonio neto, compuesto por el personal más el compartido con los señores Serafín Wilfrido Bautista García y José Rafael López Deschamps, es negativo, por un monto de menos dos millones cuatrocientos diez mil ochocientos doce pesos con veintinueve centavos (RD$2,410,812.29), resultado que se obtiene de la diferencia de los activos y los pasivos declarados, siendo los pasivos mayores que los activos.

Tras el órgano acusador realizar la comparación de la declaración jurada de patrimonio del año 2003 (depositada en 2004) con la declaración jurada que posteriormente hizo el imputado Bautista García, el 4 de octubre de 2006, para el período legislativo 2006-2010, se determinó que, al margen de las exorbitantes cifras bancarias excluidas, el encartado incrementó su patrimonio sin explicación razonable de su origen.

El Ministerio Público estableció que dicho imputado, de tener cuatro millones ochocientos veintiocho mil seiscientos veintidós pesos dominicanos con setenta y dos centavos (RD$4,828,622.72) en 2003, pasó a tener un incremento patrimonial estimado en treinta y seis millones setecientos setenta y seis mil novecientos veintitrés pesos dominicanos con ochenta y un centavos (RD$36,776,923.81), en menos de tres años, de acuerdo a lo descrito por el propio imputado, sin incluir las cuentas ocultas en las que manejó los ingresos no declarados.

Asimismo, al hacerse la comparación de la declaración del año 2003 (depositada en 2004) con la declaración jurada que posteriormente hace el imputado Andrés Bautista García, el 04 de octubre de 2006, para el período legislativo 2006-2010, se determina que, al margen de las exorbitantes cifras bancarias excluidas y ocultadas, hay un incremento patrimonial sin explicación razonable de su origen.

Es por ello que, de tener un patrimonio con saldo negativo de cuatro millones ochocientos veintiocho mil seiscientos veintidós pesos dominicanos con setenta y dos centavos (RD$4,828,622.72) en 2003, Bautista García pasó a tener un incremento patrimonial estimado en treinta y seis millones setecientos setenta y seis mil novecientos veintitrés pesos dominicanos con ochenta y un centavos (RD$36,776,923.81), en menos de tres años, de acuerdo a lo descrito por el propio imputado.

Al calcularse el incremento patrimonial inmobiliario del imputado Porfirio Andrés Bautista García, comparando la declaración jurada de 2004 con la declaración jurada de 2006, se verifica un incremento de 333%, pero dado que el imputado intentó disimular su enriquecimiento injustificado, vuelve a ocultar de su última declaración jurada de bienes cinco inmuebles valorados provisionalmente en la suma de tres millones cuatrocientos veinte mil trescientos noventa y siete pesos dominicanos con cuarenta y seis centavos (RD$3,420,397.46), entre 2004 y 2006 el incremento real fue de un 52%.

Partiendo del crecimiento obtenido desde la fecha en que toma posesión de su cargo como senador por primera vez en 1994, hasta su última declaración de patrimonio en 2006, el incremento patrimonial de Bautista García se eleva a 1074%, de forma injustificada. También, violó la ley intentando disimular dicho crecimiento, al tratar de ocultar numerosos inmuebles en sus declaraciones juradas.

El análisis financiero realizado por el Ministerio Público como parte de la investigación arrojó que el imputado Bautista García recibió por concepto de salario la suma de dieciséis millones doscientos treinta y un mil quinientos veintitrés pesos con 29/100 (RD$16,231,523.29), cantidad irrisoria versus los ingresos consolidados en todas sus cuentas bancarias que ascendieron a la suma de mil ciento dieciséis millones ochenta mil noventa pesos 72/100 (1,116,081,090.72).

Los datos antes expuestos, amparados en las pruebas obtenidas por el Ministerio Público, permiten verificar que el imputado Bautista García recibió la suma de mil noventa y nueve millones ochocientos cuarenta y nueve mil quinientos sesenta y siete pesos con 43/100 (RD$1,099,849,567.43), adicional a sus ingresos salariales declarados.

Igualmente, la investigación del Ministerio Público demuestra que el imputado Porfirio Andrés Bautista García cometió enriquecimiento ilícito y falsedad en declaración jurada de bienes para ocultar un nivel de ingresos que le es imposible justificar. También, el organismo detectó su participación, en unas diez (10) sociedades donde oculta parte de su enriquecimiento ilícito.

Asimismo, la indagatoria del Ministerio Público estableció que Bautista García incurrió en el delito de lavado de activos, que realizó al convertir, transferir, ocultar y encubrir el dinero, producto de los actos ilícitos constitutivos de soborno y enriquecimiento ilícito cometidos contra el Estado dominicano.

Mediante la pesquisa se comprobó que Bautista García introdujo más de mil ochocientos millones de pesos dominicanos (RD$1,800,000,000.00) en el sistema bancario, entre los años 2002-2017, acciones que lo convierten en reo de los delitos de soborno, blanqueo de capitales y otros ilícitos colaterales. Para esto, el encartado utilizó varios productos financieros en distintas entidades, en los que desplegó la colocación del dinero, producto de sus actividades delictivas.

El proceso de lavado del dinero recibido por el imputado por concepto de soborno que obtuvo por parte de la empresa Odebrecht, y como producto del enriquecimiento ilícito que se comprobó que la trama utilizada por el encartado tuvo como elemento esencial la integración de los mismos a la economía formal a través de la adquisición de bienes muebles e inmuebles y por medio de su participación societaria en un entramado de empresas, en cuyas operaciones también utilizó a familiares y amigos cercanos.

La instrumentalización que hizo el imputado, de familiares cercanos en el proceso de lavado de activos ilícitos, fue clave para crear la percepción de legitimidad de esos recursos espurios. Esto explica la cantidad de bienes que exhibe su esposa, la señora Nuris del Carmen Taveras Taveras, que sin ninguna actividad productiva declarada formalmente ante la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), ostenta la propiedad de diecinueve (19) inmuebles registrados.