Expertos explican cómo una persona puede alcanzar los 100 años de edad

Cuenta la leyenda que Alejandro Magno, y muchos antes que él, buscaron el “agua de la vida”, un agua con la extraordinaria capacidad de hacer inmortal a quién la bebiera.

Aunque sabemos que no es posible vivir para siempre, es innegable la preocupación del ser humano por alcanzar edades longevas y disfrutar de la Tierra el máximo tiempo posible.

Nutricionistas, geriatras y genetistas explican a 20minutos cuáles son los factores que influyen en el retraso de la muerte. Nutrición, genética y factores ambientales son los tres soportes que sujetan la probabilidad de una vida larga, y sobre todo, mejor. Además, todos los expertos entrevistados coinciden en la importancia del cuidado emocional y psicológico a la hora de alargar la vida.

Nutrición

Laura Llorente, nutricionista del Centro Aleris, confirma que la buena nutrición es un “factor fundamental” en la longevidad de los seres humanos, ya que, al alimentarnos bien, “la tendencia a sufrir patologías será mucho menor” que si teneos malos hábitos en la alimentación.

“La dieta debe ser saludable, completa y variada”, explica Llorente. “Es importante tomar más frutas y verduras, aumentar el consumo de legumbres, eliminar de la alimentación los productos procesados o limitar los azúcares poco refinados”, recuerda la nutricionista. También es importante la actividad física, “abandonar el sedentarismo” y tener una “vida activa”, advierte.

En cuanto a productos “más sociales”, como el alcohol, Llorente aconseja “erradicarlo si es posible”, y si no “limitarlo al máximo”.

Factores ambientales

Aunque la nutrición y la genética son factores muy importantes a la hora de alcanzar la barrera de los 100 años, existen algunos otros que influyen de manera directa en la salud.

Pedro Gil, médico geriatra del Hospital Clínico San Carlos, afirma que “los hábitos de vida y los factores ambientales están relacionado con la superviencia”.

“Si tenemos un genoma muy parecido al de los primates, y éstos no vienen tanto como los humanos, es que hay otros factores a tener en cuenta, explica Gil.

“Es tan importante la dieta como las interacciones sociales”, cuenta el geriatra, que recuerda que es fundamental disminuir el nivel de estrés. “Es el enemigo de una vida larga”, dice.

Los hábitos tóxicos, como el tabaquismo, el alcohol o el sedentarismo, “acortan la vida”, explica este médico del Hospital Clínico San Carlos.

“Hay gente que dice que sus familiares vivieron muchos años y fumaban a todas horas, pero eso son los llamados resistentes, excepciones que se encuentran fuera de la norma”, advierte el doctor Gil, que asegura que tenemos una vida genética larga, pero que cada vez que realizamos “malos hábitos de salud”, se va acortando.

“Es como un billete de metro, si tienes como hábito algo nocivo para el cuerpo, te quita un viaje”, sostiene Gil.

Este médico, que estudia a los centenarios, recuerda la importancia de apoyar la investigación de nuestros mayores. “Los países que nos rodean tienen estudios que se centran en las personas de más de 100 años, pero en España, no”, explica.

“Es importante que tengamos nuestros propios datos y que estudiemos a nuestros mayores, se debería orquestar un gran proyecto”, asegura Gil, que ya impulsó una idea llamada “100 y más” para realizar un estudio, aunque éste no llegó a buen puerto.

Genética

La doctora genetista Dolores Saavedra explica que la base de la longevidad está en la longitud de los telómeros (los extremo de los brazos de un cromosoma), cuánto más largos sean, más viviremos.

Una solución para ayudar a que los telómeros no se acorten y retrasar el envejecimiento, es tomar melatonina. “Sobre todo a partir de los cincuenta años”, explica Saavedra.

“Un bebé tiene un ciclo genético muy activo, pero según cumplimos años, se hace más lento, perdemos músculo, ganamos grasa y la capacidad de división celular baja estrepitosamente”, explica la doctora.

Saavedra afirma que no existe ningún procedimiento para alargar la vida basándonos en la genética. “Lo único que podemos hacer es incorporar más melatonina, que es lo que vamos perdiendo cuando envejecemos”, concluye. Fuente: https://www.20minutos.es

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