Médicos paralizan labores en dos grandes hospitales de SD y Santiago, en reclamo de aumento de los recursos que reciben.

En medio del caos, la desesperación, la tristeza e indignación, cientos de pacientes recorrieron ayer el hospital Moscoso Puello buscando soluciones a sus problemas de salud, pero la respuesta fue la ausencia total de consultas médicas.

Mientras que en Santiago, médicos de Ginecología-obstetricia, de la maternidad Renée Klang de Guzmán, del hospital Presidente Estrella Ureña, paralizaron sus unidades, en reclamo de aumento de los recursos que reciben. La paciente Carmen, de 52 años, comentó que hace más de una década sufre de insomnio crónico y mantiene un tratamiento con un psiquiatra en el centro de salud.  Ayer, como cada vez que pide una cita médica, se trasladó en horas de la madrugada desde Samaná, con el propósito de continuar su recuperación y “poder volver a dormir”.

De pie y recostada de una pared, ella intentaba acomodarse en la sala de espera dada la carencia de sillas ante la multitud de pacientes en el Moscoso Puello. “Cada vez que me toca cita médica gasto cerca de 1000 pesos en transporte, solo de ida. Es un esfuerzo grande”, dijo la señora, una de los cientos de pacientes que ayer fueron sorprendidos  por una huelga de 48 horas  covocada por el Colegio Médico Dominicano, luego de que varios residentes fueran sancionados.

Caso similar ocurrió con Mario Hernández, quien tenía programada una cita para establecer la fecha en el cual sería operado de una hernia en la ingle.

“Hoy tenía la esperanza de que ya estaba un paso más cerca de poder salir de este dolor que me provoca esta hernia, pero cuando llego aquí me entero con varias personas que los médicos no están atendiendo ni haciendo consulta. Me han cambiado la cita 3 veces y cuando por fin me la confirma mira lo que pasa, ocurre esta huelga”, lamentó Hernández.

A pesar de enterarse al llegar sobre la huelga convocada y la cancelación de consultas médicas, los pacientes en el Moscoso Puello mantenían la esperanza de que se acordarían de ellos y ofrecerían las consultas médicas.

Santiago
La falta de aires acondicionados en la sala de cirugía, hilos para suturar, ropas para cirugía y laboratorios fueron las razones principales que motivaron a los médicos a paralizar sus labores en la maternidad Klang de Guzmán.

Dilenia Enriquez, gineco-ostetra en el referido centro, indicó que no se les puede pedir que reduzcan la mortalidad, cuando no disponen de los recursos para trabajar. Fuente externa