Nicolas Maduro se mudo de oficina lo que es un misterio en Venezuela.

El diario El Mundo afirma que “los que conocen el Palacio de Miraflores no recuerdan dónde queda esa oficina. A lo mejor se está escondiendo”.

Es que desde el cambio de despacho, tampoco aparece en actos públicos. El “usurpador”, como lo llaman la oposición y más de 50 países que reconocieron a Juan Guadió como presidente encargado de Venezuela, ya no asiste a las contramarchas chavistas que, casi a diario, se convocan para contrarrestar a las movilizaciones opositoras. En su lugar, siempre está Diosdado Cabello, el número dos del PSUV y uno de los jefes chavistas más combativo.
El periódico español detalla que su nuevo despacho es estrecho, de cuatro por seis metros. Hay una mesa ejecutiva de unos diez puestos. A la derecha hay dos mapas de Venezuela, un cuadro del Salto Ángel con el rostro de Hugo Chávez pintado en la roca del Auyantepuy. En la esquina figura una réplica de una embarcación a vapor como las que navegan en el Mississippi. Y al fondo, el retrato de Simón Bolívar junto a Chávez.
“Es la primera vez que Maduro aparece despachando en esta nueva oficina, y los que conocen el Palacio de Miraflores no recuerdan dónde ubicarla”, escribió El Mundo.

El nuevo búnker aparece fotografiado en su cuenta oficial de Twitter y coincide con la profunda crisis energética que deja a oscuras a todo el país de manera intermitente desde el 7 de marzo pasado. Desde allí, de hecho, anunció los cambios en su gabinete.

Desde su nueva oficina, Maduro informó que puso en situación de alerta a las unidades militares ante supuestos planes “criminales” contra su régimen e hizo un llamado a los milicianos a unirse a los grupos de “defensa” de la paz en los barrios.